Cada año el proyecto crece, se llena de sangre, de vida, de sensaciones y universos particulares. Para los visitantes primerizos, este anuario pretende resumir la esencia de cada uno en su propio viaje celular, uniéndose y formando parte de este organismo vivo, armando en una sola pieza un cambalache ilustrado: un enchastre de personalidades sin miedo, que se regeneran, con tiempo y esfuerzo, esparciéndose por todas las caras del planeta.

Música hermosa, ilustradores destilando magia en vivo, visuales y mucho más, los domingos de junio en Vuela el Pez. Más info acá.